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Aire Libre
Luis Planas, nuevo ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación.

    


Al fin conocemos que, el nuevo ministro de Agricultura Pesca y Alimentación, será nuestro ya viejo conocido Luis Planas y que lo será porque, para todos los ¿conocedores? de las intenciones del Presidente Sánchez, Luis Planas es el que mejor puede resolver los temas más importantes que hoy afectan al sector agrario español.

Hablamos, para todos los expertos, de los efectos derivados del Brexit, las dificultades financieras que se pueden generar con la aplicación nueva PAC y de los tremendos problemas, ya generados en la guerra comercial, EU versus EE.UU, y la subsiguiente aplicación de los incrementos arancelarios en los productos agroalimentarios.
Para los profesionales del campo, fundamentalmente para los dirigentes de sus asociaciones profesionales, la figura del nuevo ministro ha sido muy bien acogida porque, al menos así lo pensamos nosotros, tras la aparición de la noticia de la designación gubernamental y con la urgencia derivada de una primera declaración, los representantes agrarios tenían “in mente”, aquello tan español del, más vale lo malo conocido que, lo bueno por conocer.
 
Por ello ASAJA valora la continuidad del ministro Planas al frente de la cartera de Agricultura en un momento clave para el futuro del sector por la gran cantidad de decisiones que se tendrán que tomar en los próximos meses y que van a ser determinantes para los agricultores y ganaderos españoles.
En el terreno comunitario, las negociaciones sobre la nueva PAC;  la amenaza de recortes en el Marco Financiero Plurianual;  los aranceles impuestos por EE.UU. a las producciones europeas;  el Brexit;  la nueva estrategia “Del campo a la mesa” del Pacto Verde Europeo o la política de tratados comerciales de la UE que, como en el caso de Mercosur, lesiona los intereses de los productores agrarios europeos y por ende españoles,  van a ser asuntos de mucho calado en los que el ministro Planas deberá emplearse a fondo para lograr resultados satisfactorios para los intereses de los agricultores y ganaderos españoles.
En plano de la política nacional, no son menos los asuntos que requieren dedicación plena. Los bajos precios percibidos por los productores en sectores como el aceite de oliva, las frutas o la leche son una muestra de lo que ocurre en el sector. Nos preocupan los desequilibrios que aún persisten entre los distintos eslabones de la cadena en la conformación de los precios. La realidad es que el productor sigue siendo el eslabón más débil y soportan bajos precios en origen y unos altos costes de los factores de producción.

De igual forma, es prioritario que este Gobierno afronte el reto de vertebrar España mediante obras hidráulicas porque donde hay agua hay futuro, riqueza y la población está arraigada. En materia de vertebración del medio rural es necesario mejorar las dotaciones de infraestructuras y servicios, digitalizar el medio rural y poner en marcha políticas de incentivos para lograr el asentamiento poblacional. Y en todos estos asuntos, como en otros (bienestar animal, innovación, comercio, cambio climático… …)  que serán competencia compartida o exclusiva de otros ministerios el ministro Planas deberá hacer valer los intereses del sector productor.
Por último, pero no menos importante, es necesario dignificar la figura del empresario agrario. Ante los reiterados ataques de movimientos radicales ecologistas, veganos y antiespecistas contra el modelo de producción europeo es necesario reivindicar la figura del agricultor y el ganadero que proporcionan alimentos sanos y de calidad a toda la sociedad y son la única garantía de supervivencia de un mundo rural que contribuye de forma decisiva a la sostenibilidad y actúa como mitigación del cambio climático.
Para la UPA la confirmación de Luis Planas como ministro de Agricultura es una “buena noticia”. UPA ha manifestado su satisfacción también porque finalmente exista un Ministerio de Agricultura en el nuevo Gobierno de coalición.

Los agricultores han deseado suerte a Planas tras su nombramiento, y le han recordado la urgencia de los retos que debe afrontar, como la actualización de la Ley de la cadena agroalimentaria, la reforma de la Política Agraria Común europea, la estrategia frente a la imposición de barreras comerciales a los productos españoles o el “muy necesario” impulso que necesita el sistema de seguros agrarios españoles ante el reto del cambio climático.
UPA ha mostrado su disposición a seguir colaborando con el Ministerio dirigido por Planas, en coordinación con los otros estamentos e instituciones que se van conociendo del nuevo Ejecutivo. “Para nosotros el Ministerio de Agricultura es la referencia institucional. Algo irrenunciable. Un Ministerio que debe estar a la vanguardia de nuestra defensa como protagonistas del futuro”, ha explicado Lorenzo Ramos, secretario general de esta organización agraria.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) considera que la continuidad de Luis Planas al frente del Ministerio de Agricultura, (y su conocimiento de las problemáticas que afectan en estos momentos al campo español), debería servir para acelerar y afrontar con garantías las mejoras que necesita el modelo social y profesional de agricultura en nuestro país. 

En este sentido, desde COAG se considera que desde el Ministerio de Agricultura se debe dar respuesta a las múltiples amenazas que se ciernen sobre el sector a corto y medio plazo, caso del Brexit, el pleno desarrollo de acuerdos de libre comercio de la UE con terceros países (Mercosur, próximos Australia y Nueva Zelanda), mantenimiento del presupuesto de la nueva PAC, las importaciones masivas sin control de estándares de calidad, seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental y condiciones laborales y sociales, (caso de las frutas y hortalizas procedentes de Marruecos), la salvaje política arancelaria de la administración Trump, el desmantelamiento de los sistemas de regulación de mercados y del principio básico de preferencia comunitaria en el seno de la UE. Además, para reactivar los bajos precios del aceite de oliva en el campo es vital ejercer una mayor presión en Bruselas para que la UE aumente el presupuesto para el almacenamiento privado, un auténtico fiasco en las últimas licitaciones por falta de voluntad política y presupuestaria de las autoridades comunitarias.

A todo ello, se suma la creciente ola de criminalización de la actividad agrícola y ganadera por parte de los movimientos más radicalizados del animalismo y de los grupos ecologistas. "A nivel social, el sector agrario debe ser reconocido por su carácter estratégico como productor de alimentos de calidad, saludables y suficientes, vertebrador del territorio, garante de un medio natural sostenible frente al cambio climático y freno más eficaz contra el acelerado proceso de despoblamiento de la España vaciada", ha apostillado el Secretario General de COAG, Miguel Blanco, a lo que ha añadido;  “la consolidación de un modelo social y profesional de agricultura fuerte y con futuro, que garantice el relevo generacional,  debe ser una cuestión de Estado y como tal tiene que estar en las prioridades de la agenda política de la nueva legislatura”.
Para FEPEX, la continuidad de Luis Planas al frente de Agricultura contribuirá a superar los retos del sector de frutas y hortalizas. La continuidad de Luis Planas como ministro de Agricultura, aseguran en su comunicado, contribuirá a superar los grandes retos a los que se enfrenta el sector de frutas y hortalizas para seguir contribuyendo a la sostenibilidad social y económica del medio rural. FEPEX valora muy positivamente el profundo conocimiento que tiene Luis Planas de la realidad productiva y social del sector, así como del funcionamiento de las instituciones comunitarias, lo que permitirá impulsar la adopción de las medidas que requiere la situación.
 FEPEX considera que la globalización del mercado nacional y comunitario exige la adopción urgente de medidas de mejora de la competitividad, que contribuyan a transitar simultáneamente hacia un modelo de explotación, que cumpla los objetivos medioambientales y de acción por el clima del nuevo Gobierno y de la Política Agraria Comunitaria.  En 2020, el sector deberá afrontar también los retos derivados del Brexit y de las graves crisis existentes en los mercados de algunos productos, así como la aplicación de la nueva PAC en el sector de frutas y hortalizas, que representa más de la mitad de Producción Vegetal Agraria.
Y así, más o menos laudatoriamente, se han manifestado todos los dirigentes agrarios; es decir casi todos en el sector, están en la creencia de que, el nuevo gobierno social-comunista-separatista-independentista, les ha respetado y quieren seguir esperanzados, ¡hay que tener la fe del carbonero!, en que, al menos, se mantendrá la situación actual.
 
Sin embargo, el nuevo ministro, viene tocado del ala, tanto personalmente como por las significativas atribuciones, primordiales para el sector agrario, que otrora ha tenido y ejercido y que ahora, quiera o no, pasarán a ejercerse fuera de su responsabilidad directa.
Personalmente viene afectado por su falta de decisión y su “dejar hacer y dejar pasar el tiempo”, como ha venido demostrando en su anterior etapa al frente del ministerio, obligado quizás por la necesaria adaptación a su puesto ministerial y sobretodo, pensamos nosotros, a su formación europeísta que le ha llevado a mantener y entender que, desde la UE, desde la Comisión, se resolverían los problemas agrarios españoles, cosa que como ya ha podido comprobar, nunca será así.
Suponemos que esta aptitud, propia de su formación y desarrollo profesional, estará ya abandonada y formará ya parte del baúl de sus recuerdos; hora es ya de volver, en la medida de lo posible a la bilateralidad en nuestras relaciones internacionales y dejarnos de la tutela y aquiescencia UE que, nadie dude, siempre responderá a las necesidades francesas y alemanas.
Pero, como ya hemos indicado anteriormente, el principal problema al que tendrá que enfrentarse es, al vaciamiento de sus principales responsabilidades, ante el sector agrario.

Nuestro nuevo Ministro tiene ya muy minoradas sus responsabilidades agrarias porque, como ya ha ocurrido y se ha manifestado por el propio Presidente de gobierno, la política agraria quedará supeditada a “lo verde” y a la necesidad de resolver el reto demográfico actual, crecimiento demográfico clave para tratar de frenar el “vaciamiento” rural, de recuperar la España vacía y no vaciada, - (palabra absolutamente horrible muy de moda hoy en nuestros comentaristas agrarios)-.
Y, para nuestra desgracia, sí para desgracia de nuestra competitividad agraria, ambas competencias le han sido atribuidas ya a una de las cuatro Vicepresidencias creadas, en concreto a la nueva Vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la tan denostada por nosotros Teresa Ribera, la mayor  “hooligan” europea seguidora acérrima de la Greta, una líder eco-todo, que con sus exigencias bio-climáticas, hará pedazos nuestra competitividad y eso que suponemos que, al menos, habrá olvidado su idea-fuerza de la supresión del gas-oil.
Tampoco olvidemos las sinrazones de esta señora que también, ¡ojo al parche!, pretende suprimir la caza y las corridas de toros con lo que el mundo rural verá crecer su abandono y tradiciones.
Tiempo tendremos de comprobar quien es realmente el Ministro de Agricultura, esperemos equivocarnos.
Además, recordemos que, en el gobierno de coalición creado, los comunistas tienen, cómo no, su cuota parte y que, si ya los ganaderos están más que preocupados por las culpabilidades climáticas que están soportando, el Vicepresidente Pablo Iglesias, ya ha anunciado la creación de una Dirección General de Bienestar Animal, que se ocuparía de los animales de compañía, los servicios veterinarios y también del bienestar de los animales que se crían en las granjas. ¿Qué futuro pueden prever las ganaderías intensivas españolas? Aumentar desmedidamente como puede ocurrir y así ocurrirá el “bienestar animal”, incrementará y hará inviables muchas de las ganaderías españolas.
 
Terminemos señalando, en este capítulo de vaciamiento y socialización de nuestro sector rural que, Arancha González, cualificada especialista en el comercio internacional ha sido nombrada  como nueva Ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación  y que, por lo tanto, el gravísimo problema arancelario con los EE.UU, creado por la UE, será necesariamente conducido por ella.
A Luis Planas en el mejor de los casos le quedará el tema de la nueva PAC, aunque también, en este tema, estará mediatizado por la nueva Ministra de Exteriores y por el clarísimo objetivo UE de trasladar financiación del primer al segundo pilar, al clarísimo objetivo de convertir al sector agrario en un guardián, eso sí absolutamente gratuito, del verdeo del mundo rural.
 
Así que ¡cuidado qué vienen curvas!
Luis Planas es el nuevo ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, esperemos, aunque tenemos enormes dudas de ello, que sea para bien del sector. 
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